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Tres exjesuitas demandaron por daño moral y material a la Compañía de Jesús

En una declaración pública tres exsacerdotes de la Compañía de Jesús afirman que la seguridad social es "un derecho humano que requiere reparación y justicia". Consultada la Provincia Jesuita en Chile, esta explicó cómo ella entiende la relación sin dar lugar a un vínculo laboral.
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(SANTIAGO, 17/3/2021 – KAIROS NEWS). — Los exsacerdotes Juan Carlos Bussenius, Jorge Méndez, y Cristián Meneses (en ese orden de izq. a der. en la foto), demandaron «judicialmente a la Provincia Chilena de la Compañía de Jesús por daño moral y material, dado que no ha existido una respuesta real, adecuada, justa y oportuna, teniendo en cuenta la situación de seguridad social precaria que se nos presenta a los que hemos decidido dejar la Institución».

En declaración pública, los demandantes explican que han llegado a esta etapa porque la Compañía de Jesús les ha negado «las cotizaciones previsionales durante el tiempo vivido como jesuitas».

La demanda fue interpuesta en el 12º Juzgado Civil de Santiago, y los tres demandantes solicitan —en conjunto— el pago de 809 millones pesos, distribuidos en 449 millones de pesos por imposiciones y 360 millones de pesos por daño morales.

Explican que «al salir de la Institución, de manera libre y voluntaria, quedamos en un estado de indefensión social, previsional y económica, que no es ponderada por parte de sus superiores. La ayuda para los que dejan la Orden queda al arbitrio de las consideraciones del Superior Provincial de turno».

Argumentan, también, que «vivimos nuevos tiempos en Chile y en la Iglesia que nos sensibilizan a una mayor conciencia sobre diversas formas de abuso que vacían la predicación del Evangelio».

Agregan que «por lo mismo, no deseamos que las actuales estructuras y prácticas al interior de la Provincia Chilena de la Compañía de Jesús posibiliten más el abuso de poder y la manipulación de conciencia al interior de ella, que también sufrimos dentro de la Institución y son parte del daño moral esgrimido», afirman.

Reacción oficial

Consultada la Provincia jesuita en Chile, sobre si compartía desde el punto de vista ético la demanda sobre derechos previsionales, la institución entregó una respuesta a través de su oficina de Comunicaciones.

En esta se explica cómo la Compañía de Jesús entiende la pertenencia a la institución y qué hace con sus integrantes, sea que estos se mantienen en la vida religiosa o se van. Concluyó negando la existencia de un vínculo laboral.

Se indicó: «El sacerdote desarrolla sus tareas en su calidad de ministro de la Iglesia Católica, y en ningún caso como trabajador de la organización religiosa». Y agregó: «No existe vínculo laboral sino una relación asociativa, de acuerdo a lo que establece la Ley».

Luego explicó que «todos los ingresos económicos, ya sean individuales o colectivos, están al servicio de una misión compartida, porque es parte del estilo de vida al que se adscribe voluntariamente, de vida en comunidad y voto de pobreza, que como ya se ha dicho está regulado por nuestro ordenamiento jurídico».

La Provincia precisó que la Compañía de Jesús en Chile y en el mundo, «siempre se ha preocupado del cuidado, sustento y formación de sus integrantes.», pero «cuando un jesuita se va de la Compañía, deja de estar bajo el cuidado de la orden religiosa, aunque se le ayuda económicamente a que pueda comenzar su nueva vida».

Declaración Pública

El texto completo de la declaración de los exsacerdotes demandantes, es el siguiente:

«Un derecho humano que requiere reparación y justicia: la seguridad social de ex miembros de la Compañía de Jesús»

Vivimos nuevos tiempos en Chile y en la Iglesia que nos sensibilizan a una mayor conciencia sobre diversas formas de abuso que vacían la predicación del Evangelio.

Luego de más de un año de discernimiento, hemos decidido asumir -no sin dolor-nuestra experiencia personal y demandar judicialmente a la Provincia Chilena de la Compañía de Jesús por daño moral y material, dado que no ha existido una respuesta real, adecuada, justa y oportuna, teniendo en cuenta la situación de seguridad social precaria que se nos presenta a los que hemos decidido dejar la Institución.

En conciencia, pensamos que existe una responsabilidad moral y civil de parte de la Orden al negarnos las cotizaciones previsionales durante el tiempo vivido como jesuitas. Al salir de la Institución, de manera libre y voluntaria, quedamos en un estado de indefensión social, previsional y económica, que no es ponderada por parte de sus superiores. La ayuda para los que dejan la Orden queda al arbitrio de las consideraciones del Superior Provincial de turno.

Es un imperativo ético el que nos llama y mueve a interpelar a que la Compañía de Jesús asuma su doctrina social, también con aquellos que hemos dejado la Orden. En los años setenta se definió que la vocación de la Compañía de Jesús era la “propagación de la fe y la justicia que la misma fe exige”, incluso antes del Concilio Vaticano II el Apostolado Social de la Compañía se desarrollaba en la defensa activa de los derechos humanos en todo el mundo.

Por lo anterior, pensamos que esta demanda es una oportunidad para que la Provincia Chilena de la Compañía de Jesús se sume a la petición nacional por una seguridad social justa, como parte de un derecho fundamental de los que pertenecen y han pertenecido a ella. Vivimos nuevos tiempos en Chile y en la Iglesia que nos sensibilizan a una mayor conciencia sobre diversas formas de abuso que vacían la predicación del Evangelio. Por lo mismo, no deseamos que las actuales estructuras y prácticas al interior de la Provincia Chilena de la Compañía de Jesús posibiliten más el abuso de poder y la manipulación de conciencia al interior de ella, que también sufrimos dentro de la Institución y son parte del daño moral esgrimido.

Creemos firmemente en la justicia de nuestra demanda y en lo documentado de todas nuestras afirmaciones. Reiteramos que los hechos consignados son una asignatura pendiente que se debe enfrentar y esperamos que la Provincia Chilena de la Compañía de Jesús colabore en este proceso desde lo que fundamenta su razón de ser.

Juan Carlos Bussenius R. Jorge Méndez G. y Cristián Meneses B.
ex sacerdotes jesuitas

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