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Sigue grave la crisis en Colombia y Claretianos rechazan maniobra de la Policía en colegio católico

La Policía colombiana aterrizó "abusivamente" en uno de sus colegios en Bogotá y realizó operaciones en medio de las protestas contra el Gobierno. De acuerdo a cifras oficiales de la Defensoría del Pueblo, al menos 24 personas murieron, más de 800 resultaron heridas y 87 permanecen desaparecidas.
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Bogotá, 5/5/2021 (KAIRÓS NEWS/Agencias). — La comunidad religiosa claretiana denunció este miércoles que un helicóptero de la Policía colombiana aterrizó «abusivamente» en uno de sus colegios en Bogotá y realizó operaciones en medio de las protestas contra el Gobierno del presidente de Colombia, Iván Duque.

«Denunciamos ante la opinión pública que el día de ayer, 4 de mayo de 2021, en horas avanzadas de la noche, aterrizaron abusivamente en las instalaciones del colegio aeronaves helicoportadas, que hacen parte de las Fuerzas Militares y, adicionalmente, las fuerzas policiales entraron y usaron de manera arbitraria la institución educativa», dijo el Colegio Claretiano en un comunicado.

Ese colegio, ubicado en el populoso sector de Bosa, en el sur de la ciudad, explicó que los protocolos de Naciones Unidas, en el Derecho Internacional Humanitario, «prohíben la utilización de instituciones educativas para operaciones militares».

El documento agrega que ni el colegio, ni los misioneros tenían conocimiento de esas actividades y por tanto rechazan «este tipo de maniobras».

Ante la situación en los próximos días la Comunidad de Misioneros Claretianos y el Colegio Claretiano de Bosa entablarán las «denuncias correspondientes antes los entes de control, con miras a clarificar y tener respuestas frente a este acto tan lamentable y doloroso que nos afecta como defensores de la vida y de los Derechos Humanos».

Al menos 72 civiles y 19 policías fueron heridos en la asonada de anoche en Bogotá, en la que vándalos atacaron al menos 23 estaciones de policía, una de las cuales fue incendiada con diez agentes dentro, que lograron ponerse a salvo, según informó hoy el secretario de Gobierno de Bogotá, Luis Ernesto Gómez.

Por su parte, la Policía informó que fueron 25 los Comandos de Atención Inmediata (CAI) atacados por turbas y que de ellos tres fueron destruidos en su totalidad.

La peor situación ocurrió en el CAI del barrio La Aurora, en el sur de la capital, en donde vándalos prendieron fuego al cuartelillo en cuyo interior estaban los diez policías.

Paro Nacional

Miles de colombianos salieron este miércoles a las calles en el segundo paro nacional contra el gobierno del presidente Iván Duque, después de una semana de intensas manifestaciones con al menos 24 muertos y más de 800 heridos.

Luego del retiro de la resistida reforma tributaria, los reclamos de las organizaciones sindicales, indígenas y estudiantiles son variados: mejoras en salud y educación, seguridad en las regiones más violentas del país y la creación de una renta básica. Bajo la lupa de los organismos internacionales que denuncian los excesos de las fuerzas de seguridad, el presidente Iván Duque llamó al diálogo y al mismo tiempo aseguró que detrás de las protestas está la «mafia del narcotráfico» que incurre en «el vandalismo extremo y el terrorismo urbano».

Las multitudinarias marchas del miércoles arrancaron a media mañana en Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga, Cali y otras capitales regionales en medio de cánticos, música y banderas de Colombia. «No más impuestos», «Salud y educación» y «Nos están matando a punta de hambre» podía leerse en algunos carteles que mostraban grupos de manifestantes en Suba, una de las localidades más grandes de Bogotá.

En Barranquilla, capital del departamento del Atlántico, miles de manifestantes que vestían camisetas de la selección colombiana de fútbol coparon las principales calles para dirigirse a la céntrica de La Paz. En Cali, otro foco de las protestas, miles de indígenas se sumaron a las movilizaciones agitando sus bastones de mando y al grito de «Resistencia». A las manifestación se sumaron bloqueos en caminos y rutas que dificultaron el tránsito. Algunas ciudades del país ya registran desabastecimiento de gasolina y preocupación frente al bloqueo de camiones con insumos médicos en plena pandemia de coronavirus.

Tal como viene pasando desde el 28 de abril, las movilizaciones son en general pacificas aunque en algunas ciudades se tornan violentas hacia la noche. De acuerdo a cifras oficiales de la Defensoría del Pueblo, al menos 24 personas murieron, más de 800 resultaron heridas y 87 permanecen desaparecidas. Distintas ONGs denuncian que la policía está disparando armas de fuego directamente contra los manifestantes y que las víctimas fatales serían más de 30.

La respuesta represiva del Estado colombiano desató múltiples reacciones internacionales y fue condenada por la Unión Europea y por Naciones Unidas, que se declaró «profundamente alarmada» por los acontecimientos. Al repudio se sumó Amnistía Internacional, que exigió que las autoridades colombianas investiguen «de forma rápida, independiente e imparcial todas las denuncias de uso excesivo e innecesario de la fuerza contra manifestantes». Por su parte Reporteros sin Fronteras denunció 76 agresiones contra periodistas.

A continuación la declaración completa de los claretianos:

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