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Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús: «Por Nuestro País”

Carta de la provinciala a sus hermanas de congregación sobre la realidad actual del país y su tarea en ella.
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SANTIAGO, 24 OCT (KAIRÓS NEWS).-  Una carta dirigida a sus hermanas de congregación entregó la provinciala de la Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús, Edith Opazo Encina.

En ésta, junto con constatar los hechos mas relevantes de la realidad vivida en los últimos días en el país y «solidarizar con el pueblo chileno en sus demandas», aboga por «la unión entre todas las organizaciones sociales y políticas puede provocar la confianza que necesita el país y que hoy tienen la oportunidad de tener un papel preponderante. Escuchar al pueblo y actuar con generosidad por el bien común y no partidista. Es tiempo de reivindicar las confianzas», dice.

Éste es el texto completo de la carta:

Santiago, octubre de 2019

Queridas Hermanas y compañeros de camino del Sagrado Corazón

«Al escuchar y responder al grito de los pobres y de la tierra herida, vemos el efecto del poder desenfrenado especialmente cuando es impulsado por la codicia, la dominación y la cruel indiferencia. Mientras estamos del lado de los débiles y oprimidos, nos comprometemos en los esfuerzos para llevar a cabo un cambio estructural en nuestros contextos globales y locales, abogamos por una sociedad más justa, más humana»*, lo creemos y afirmamos hoy, en la situación concreta que vive Chile en estos momentos.

Con dolor, hemos sido testigo de lo que está ocurriendo en nuestro Chile: un estallido social que explotó cuando a modo de protesta, estudiantes comenzaron a realizar «evasiones masivas» en el metro.

La situación se agravó a partir del viernes 18 de octubre donde la violencia se tomó las calles de Santiago, quema de varias estaciones de metro y buses, saqueo de supermercados y ataques a instalaciones públicas. Descontento social, que se fue propagando a las diferentes ciudades de Chile, ocasionando la destrucción de un centenar de espacios públicos. Al pasar los días han persistido las manifestaciones donde éstas, han sido un espacio para expresar lo que por mucho tiempo se ha anidado en la vida y corazón de los chilenos y chilenas.

Pero no podemos quedarnos sólo en la destrucción o saqueos de algunos, sino preguntarnos qué hay detrás de toda esta ira y cómo este sistema neoliberal deshumanizante ha colaborado en la formación de muchos chilenos excluidos de la sociedad. Con un modelo económico que claramente provoca desigualdad, que ha sido motor de campaña de muchos partidos políticos, pero que ninguno se ha hecho cargo.

Estos días hemos tenido manifestaciones de miles de chilenos que han salido a las calles o desde sus barrios o casas a “tocar cacerolas” como modo de protesta pacífica. Son pocos quienes han ocasionado los saqueos e incendios, la gran mayoría lo ha hecho en forma pacífica y creativa. Estos días hemos visto a través de los medios el desastre dejado después de una noche de furia, pero también hemos sido testigos de la decisión firme especialmente de los más jóvenes a no dejar y no estar dispuestos a permitir que este sistema ahogante que oprime a los más pobres siga adelante y lo han demostrado en marchas pacíficas a lo largo del país.

Solidarizamos con el pueblo chileno en sus demandas por salud, sueldos, vivienda, pensiones dignas y educación gratuita y de calidad y tantas otras demandas de transformación profunda. Pedimos sean escuchadas estas demandas que consideramos justas y que miles y miles que se han manifestado estos días de manera pacífica y creativa lo piden a gritos, no todo ha sido caos, son unos pocos los que han ocasionado este gran daño al país.

Pedimos a todos los poderes del Estado no combatir con más violencia, sino buscar puntos de encuentro, de escucha y dialogo.

Creemos firmemente que solo la unión entre todas las organizaciones sociales y políticas puede provocar la confianza que necesita el país y que hoy tienen la oportunidad de tener un papel preponderante. Escuchar al pueblo y actuar con generosidad por el bien común y no partidista. Es tiempo de reivindicar las confianzas.

Ser hoy “Artesanas y Artesanos de la Esperanza en un mundo roto y Bendecido” es el desafío en el que todas y todos debemos participar. Hoy tenemos posibilidad de construir país.

Que Magdalena Sofía, Filipina y Ana nos acompañen en esta tarea que es de todas y todos.

Confiada en que, desde nuestra espiritualidad, nos moviliza la misma compasión de Jesús les saluda con cariño

Edith Opazo Encina rscj
Provincial Religiosas del Sagrado Corazón
Provincia de Chile

* Cf. Documento “Artesanas de esperanza en un mundo roto y bendecido”, del último encuentro JPIC en Filipinas(2018)

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