NOTICIA

Papa Francisco expulsa de cura a un abusador de menores en Argentina

El excura Daniel Omar Acevedo (en foto portada), fue expulsado del ministerio sacerdotal mediante decreto del Papa Francisco por abuso sexual de menores. Jorge García, el obispo "villero" de la diócesis de Río Gallegos, reconoció la "gran vergüenza" que significa para su obispado estos hechos.
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email
Share on print

(EL CALAFATE, SANTA CRUZ, ARGENTINA, 26.06.2020 – KAIRÓS NEWS / Agencias).- El Consejo Pastoral para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables de la Conferencia Episcopal Argentina, confirmó un comunicado firmado por el obispo de de la diócesis de Río Gallegos, Provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico (Argentina), Jorge García Cuerva. En este documento se informa que el papa Francisco expulsó del estado clerical de la iglesia a Daniel Omar Acevedo, quien era sacerdote de la diócesis de Río Gallegos, por abusos sexual de menores.

El decreto señala que de este modo el cura «ha perdido los derechos propios del estado clerical, se lo ha dispensado de sus obligaciones sacerdotales y el celibato, y queda excluido del ejercicio del orden sagrado. Esta decisión es suprema e inapelable».

El obispo García señaló que ya se comunicó con el cura «y con los denunciantes para comunicarles la decisión del Santo Padre”.

Los hechos

Según informó eldiariodelfindelmundo.com, en 2016, el obispo de la diócesis de Río Gallegos, Miguel Ángel D’Annibale (ahora fallecido hace unos meses) apartó del ejercicio público del ministerio, al sacerdote involucrado en una denuncia por abuso sexual y que diera a conocer El Diario del Fin del Mundo.

El obispo actuó sobre la base de una denuncia presentada el 13 de noviembre de 2016 en la Comisaria de Familia y Minoridad de la ciudad de Ushuaia por una persona de 23 años de edad sobre un posible abuso sexual sobre su persona cuando era menor de edad por parte del sacerdote Daniel Omar Acevedo que desarrolla su ministerio en la ciudad de Rio Gallegos.

El joven se hizo presente en la Comisaría de Minoridad y Familia lugar donde relató que cuando tenía 15 años un sacerdote que se encontraba de vacaciones en su casa en la ciudad de  Resistencia, Chaco, intentó abusar de él.

El cura habría pernoctando en la misma habitación que el denunciante. Allí el religioso quiso someterlo a sus más bajos instintos pero desistió de hacerlo. Sin embargo en su relato el joven asegura que el religioso se había acostado junto a él. El cura regresó días después al lugar donde ejercía el sacerdocio en la provincia de Santa Cruz.

Dos años después cuando tenía 17 años retornó de vacaciones a la vivienda familiar y se produjo un hecho similar donde realizó caricias sobre sus pies.
Por último el joven denunció que cuando tenía 18 años -en 201- se mudo a Ushuaia.

Meses después el cura viajó a Ushuaia y lo contactó. Allí el muchacho dijo que mantuvo un encuentro en un auto con el sacerdote en donde también intentó sobrepasarse.

Es importante mencionar que el joven dijo ante la policía que decidió realizar la denuncia cuando conoció por las noticias que había una menor de Río Grande quien también denunció ser víctima de un abuso por parte de un cura.

Obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Jorge García Cuerva,

Reacción del Obispo «Villero»

Jorge García, el obispo «villero» de Santa Cruz y Tierra del Fuego, reconoció hoy la «gran vergüenza» que significa para su obispado la expulsión del estado clerical del sacerdote Daniel Omar Acevedo, decretada por el Papa Francisco a raíz de denuncias por el abuso sexual de menores.

García, quien es abogado, teólogo, filósofo y canonista argentino, fue en 2017 consagrado obispo y destinado como auxiliar de la diócesis de Lomas de Zamora, conlindante con la arquidiócesis de Buenos Aires, cuando tenía 49 años de edad y ejercía como «cura villero», nombre que reciben los sacerdotes que viven la opción por los pobres en las villas meserias (campamentos poblacionales) de Argentina. Luego fue destinado al sur del país.

 García añadió que «de parte nuestra no quedan más que palabras de pedido de perdón una y mil veces, de disposición a seguirlos acompañando humana y espiritualmente y en nombre de la Iglesia asumir nuestro gran dolor, nuestra gran vergüenza», cuando fue consultado por la agencia de noticias argentina Telam. El viernes 19, el obispo comunicó al clero la decisión de la Santa Sede de expulsar a Acevedo del estado clerical, máxima pena que puede recibir un sacerdote por parte de la Iglesia.

«Las víctimas fueron las primeras a las que se notificó; y también al ex sacerdote, por supuesto», agregó el prelado sobre la decisión del papa Francisco.

Leer comunicado aquí: [wpdm_package id=’16199′]

Abusador libre

Sin embargo, según denuncia la agencia OPI (Organización Periodística Independiente) de Santa Cruz, en Argentina, el cura acusado Daniel Omar Acevedo «sigue libre a pesar de que la denuncia proviene desde el año 2016, el propio Obispo dijo ‘No sé en este momento cómo ha avanzado la justicia penal’, lo cual significa que la Iglesia no es quien ha denunciado penalmente a Acevedo (sino sus víctimas) y en la resolución clerical, el Papa calificó como ‘conductas indebidas al estado clerical del ex religioso católico cuando se desempeñó en parroquias de Río Gallegos y Tierra del Fuego’, una manera elegante y lavada de comunicar y no decir las cosas por su nombre, guardando las formas antes que resguardar a las víctimas, más aún sabiendo que pueden existir muchos más jóvenes abusados que no se conozcan».

La agencia añade que «las pruebas sobran en el país y el mundo, y que queda claro que la iglesia como institución, primero, no ha querido reconocer los delitos cometidos por años en su nombre y cuando finalmente cedió ante la presión pública y la justicia, se limita a ‘excomulgar’, pero no se transforma en querellante, en denunciante ni pide prisión para el degenerado. Es más, en gran parte de esos casos (y pasó con el propio Acevedo), se desempeñaba como cura en la policía de Santa Cruz y tras las acusaciones de las víctimas fue trasladado a otra parroquia. Siempre fue ‘normal’ para la iglesia, sacar de foco al cura violador/abusador y trasladar el problema a otro lugar, donde volvía a cometer delitos contra otras personas, solo para ocultar los hechos y no ser blanco de las críticas. Es decir la Iglesia ha sido cómplice de estas lacras a lo largo de muchos años, con honrosas excepciones» indicó el medio de los periodistas independientes.

 

Share on whatsapp
Share on telegram
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email
Share on print

Últimas entradas

Noticias de archivo: