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El «histórico» acuerdo mundial hacia la justicia social

El mundo avanza con mayor conciencia hacia una mejor distribución de los bienes para favorecer a los más pobres mediante impuestos a los más ricos, lo que ha sido impulsado fuertemente por el papa Francisco y que ha sido logrado con la administración del presidente estadounidense Joe Biden. Ciento treinta economías del mundo firmaron el acuerdo, las que representan el 90% del producto interior bruto (PIB) a nivel mundial. Entre ellos se encuentran China y Estados Unidos. Chile también firmó.
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(SANTIAGO, 2/7/2021, KAIRÓS NEWS).– Los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), llegaron a un acuerdo para reformar el sistema fiscal internacional, que incluye un impuesto mínimo y a nivel global del 15%, según anunció el organismo en un comunicado.

Según esa información oficial, la medida tiene como objetivo garantizar que las grandes Empresas Multinacionales (EMN) paguen impuestos donde operan y obtienen ganancias, al tiempo que agrega la certeza y estabilidad muy necesarias a la sistema tributario internacional.

Fundamento en 2 Pilares

Este acuerdo tiene dos pilares. El primero, dice el comunicado, garantizará una distribución más justa de los beneficios y los derechos fiscales entre los países con respecto a las empresas multinacionales más grandes, incluidas las empresas digitales. Reasignaría algunos derechos impositivos sobre las empresas multinacionales de sus países de origen a los mercados donde realizan actividades comerciales y obtienen beneficios, independientemente de si las empresas tienen presencia física allí.

El Pilar Dos busca poner un piso a la competencia sobre el impuesto sobre la renta de las empresas mediante la introducción de una tasa impositiva corporativa mínima global que los países pueden utilizar para proteger sus bases impositivas.

Añade la OCDE que el paquete de dos pilares proporcionará un apoyo muy necesario a los gobiernos que necesiten recaudar los ingresos necesarios para reparar sus presupuestos y sus balances mientras invierten en servicios públicos esenciales, infraestructura y las medidas necesarias para ayudar a optimizar la solidez y la calidad del servicio post-venta. Recuperación de COVID.

Bajo el Pilar Uno, se espera que los derechos impositivos sobre más de USD 100 mil millones de ganancias se reasignen a las jurisdicciones del mercado cada año. Se estima que el impuesto a la renta corporativa mínima global bajo el Pilar Dos, con una tasa mínima de al menos el 15%, generará alrededor de USD 150 mil millones en ingresos tributarios globales adicionales anualmente. También se obtendrán beneficios adicionales de la estabilización del sistema tributario internacional y la mayor certeza tributaria para los contribuyentes y las administraciones tributarias.

“Después de años de intenso trabajo y negociaciones, este paquete histórico garantizará que las grandes empresas multinacionales paguen su parte justa de impuestos en todas partes”, dijo el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann. “Este paquete no elimina la competencia fiscal, como no debería, pero establece limitaciones acordadas multilateralmente. También se adapta a los diversos intereses en la mesa de negociaciones, incluidos los de las economías pequeñas y las jurisdicciones en desarrollo. Es de interés para todos que lleguemos a un acuerdo final entre los Miembros del Marco Todo Incluido, según lo programado para finales de este año ”, dijo el personero.

Los participantes en la negociación establecieron el mes de octubre de 2021 como fecha límite para finalizar el trabajo técnico restante en el enfoque de dos pilares, así como un plan para la implementación efectiva del impuesto en 2023.

El impulso de Biden

El periódico estadounidense, The Guardian, puso como ejemplo a la filial irlandesa de Microsoft, que no pagó el año pasado ningún impuesto de sociedades porque está registrada en Bermudas, a pesar de tener unos beneficios de 315 mil millones de dólares. Para el G7 (grupo de las siete economías más importantes del mundo)  se trata de responder a las «estrategias para eludir impuestos» de ciertas empresas.

Por eso, el proyecto lanzado hace unos años, se ve ahora impulsado por la llegada a la Casa Blanca del demócrata Joe Biden, más favorable al multilateralismo que su predecesor el republicano Donald Trump. Además, los estadounidenses, como muchos otros países, buscan nuevos recursos para alimentar sus finanzas públicas, drenadas por la pandemia.

La administración Biden aludió inicialmente a un tipo impositivo mínimo para las empresas del 21%, antes de cambiar de opinión al 15%, el que fue finalmente aprobado.

Rol papa Francisco

En este contexto geopolítico mundial, el rol de Francisco ha sido trascendente.

Desde que comenzó su mandato, el Papa ha proclamado la justicia social y es reconocido su aliento a los movimientos populares. También en distintos discursos ha expresado críticas a la opulencia y a las ganancias de los más ricos, siempre desde la perspectiva del evangelio. Su encíclica Fratelli Tutti, que publicó en octubre del año pasado, ha sido determinante en este proceso obteniendo el apoyo del presidente Biden

Este último, Biden, por su lado, debió enfrentar en las últimas semanas la envestida de los sectores más conservadores del catolicismo norteamericano, por parte de los mismos obispos liderados por el arzobispo de Los Ángeles, nacido en México, y presidente del Episcopado norteamericano, José Ignacio Gómez, quien pertenece al Opus Dei. Estos, mediante una norma eclesiástica, exigían en la práctica la excomunión de Joe Biden, por su postura sobre el aborto. Sin embargo, sus impulsores terminaron dando marcha atrás después de que el Vaticano les urgiera a rebajar la temperatura del debate, pues estaban en juego temas más relevantes a nivel mundial.

Por ello, la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. debió emitir un documento aclarando que no va a crear una «política nacional para prohibir la comunión a políticos». En el texto, fechado el 21 de junio y dado a conocer recién el último fin de semana, la Conferencia Episcopal de EE. UU. rechazó de manera rotunda adoptar un paso de este tipo.

Así, el organismo de los obispos respondió a una votación que la semana pasada uno de sus mismos comités internos propuso crear un documento doctrinal sobre la Eucaristía o el significado de la comunión, para incluir recomendaciones a los políticos que apoyan derechos abortivos y que son católicos como Biden quien, por su parte, ha sido clarísimo al decir que su postura personal es contraria al aborto pero que no contempla la posibilidad de imponer sus creencia sobre otras personas.

Alberto Melloni, experto en historia de la Iglesia católica residente en Roma, dijo al The New York Times, que la iniciativa de los obispos estadounidenses era «muy peligrosa» y recordó que el Vaticano abandonó, hace ya mucho tiempo, la idea de que era labor de la iglesia dirigir la política.

Lista de los 130 países que suscribieron el acuerdo, que incluye a Chile

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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